lunes, 11 de marzo de 2013

otra forma de verlo

Estas semanas mi cabeza solo piensa en papel. En todas las cosas que se pueden hacer con papel. Me paso las mañanas entre libros de francés y papel. Y he conseguido que el resto de mi familia también piense continuamente en el papel. Sobre todo cuando entran en el salón y una montaña de colores se les echa encima. Si, el papel ha conquistado el salón, mi cabeza y la cabeza de mi madre. Y de la unión de algo tan bello como el papel y algo tan loco, divertido, creativo y ágil, como son nuestras mentes, el resultado han sido estos divertidos broches. Espero que os gusten.