martes, 21 de agosto de 2012

ganchillo de pies mojados

Con el calor que hace, a partir de las 10 y media no hay quién salga de casa si no es para meterse en algún sitio con aire acondicionado. Por eso hacer manualidades solo puede bajo el ventilador del salón, o con los pies a remojo en el estanque. Eso si, a la sombra.
Y de esta forma, con los pececillos nadando a mi alrededor, es como he conseguido terminar estas zapatillas en miniatura...




sábado, 18 de agosto de 2012

I Know What Makes Me Happy

- Una canción: "Cornbread and Butterbeans" de Carolina Chocolate Drops, que Kate y yo no hemos dejado de cantar este verano. 

 - Un lugar: Aineto, en Huesca, situado junto al Parque Natural de Guara. Es un pueblo pequeño, acogedor y con espíritu. Desde allí se puede caminar en busca de pozas donde darse un baño, o admirar desde la Roca de Coyote el espeso bosque que rodea el pueblo. Todo el tiempo que pasas allí parece poco.




 

revelión en la granja



En Lake Forest, California, vive Shelley, la mamá de Kate, de la que ya os he hablado en otra ocasión. Es una mujer creativa, amante de las flores, su jardín y sus maravillosas y originales gallinas, con crestas impresionantes y colores brillantes. Tiene una gallina de una raza llamada ButterCup... ya os enseñaré alguna foto. Si quereís ver su magnífica colección y, quién sabe, comprarle una gallinita, podéis visitar su website egg-shellfarmette

Y desde el otro lado del mundo, esta ButterCup ha creado para ella un móvil muy granjeril. 

 




 

Con mucho amor.

martes, 7 de agosto de 2012

días de descanso y disparatada creatividad

Ayer llegamos a casa, después de unos días viajando por Portugal. Ha sido una absoluta inmersión en la conducción (quién iba a decirme a mi, que así de pronto me lanzaría a conducir 7 horas hasta el país vecino?) y en el inglés, porque la compañía era 100% americana. Primero hemos estado en el festival Dancas na Água, cerca de Viseu, bailando como locos y adquiriendo productos manufacturados, como estos preciosos zapatos:



El sitio no era precisamente ideal, pero por la noche se estaba de lujo, al lado del río, cenando tacos y bebiendo hidromiel... los valientes!



Después de dos días disfrutando de la música portuguesa y la Mazurca, decidimos que ya era suficiente, y cogimos la carretera camino de Lisboa. Con parada en la costa para visitar la bella Nazaré.



Y finalmente, Lisboa, con sus calles de mármol y sus fachadas de colores.