lunes, 18 de junio de 2012

Ahora las horas son eternas

Mientras escucho "Valse Lente" de Quartetto Minimo pienso en la mejor forma de contaros la aventura que ha supuesto este fin de semana. Y es que ha estado cargado de emociones. Después de mucho tiempo diciendo que quería hacerlo, me he animado a poner un puesto en el Maratón de los Cuentos, y eso conlleva muchas cosas. Desde semanas trabajando e inventando sin parar hasta nervios de punta, estrés de último momento y sonrisas y caras nuevas. ButterCup era el puesto número siete, situado entre artesanos con experiencia y desbordante talento, que han hecho con conversación y música que el calor del mediodía se soportase mejor. He conocido gente muy especial a las que espero reencontrar en algún momento, quién sabe si en la calle, o en otra feria. Eso sería genial. Y entre venta y venta, he tenido tiempo de ganarme un pin en el maratón por cuentista, que no por mentirosa, con el cuento "Las trenzas del Abuelo" de Nuria Figueras y Roger Olmos. Hacía años que no contaba un cuento delante de tanta gente.


También he tenido tiempo de hacer pendientes y collares, aunque con el viento la arena se me quedaba pegada en los pinceles y en el papel.


Y, cómo no, de hacer algunas adquisiciones de artesanía maratoniana: libreta y pin de Aitor y su Taller Garabatos, que pone a todas sus creaciones una guinda de buen humor, de conciencia en incluso de sabiduría. Collar de cápsula de Nespresso reciclado, hecho por Cristina. Pendientes de papel con forma de libro, hechos por una artesana maravillosa cuyo nombre, aunque lo intento, no soy capaz de recordar (lo siento). Y los CDs de Quartetto Minimo, que no dejo de escuchar, regalo de Ilan.






A pesar de las largas horas que he pasado en los Jardines del Infantado, ahora las horas son eternas... ya pienso en el próximo proyecto. 
Pronto os enseñaré las fotos del puesto, que quedó muy original. Cuando la cámara deje de jugar al escondite. 

domingo, 3 de junio de 2012

Ha llegado Calimero

Después de muchos días incubando, más de lo debido, hemos quitado los huevos a las gallinas para que se centraran en los pollitos nacidos y en nada más. Con los huevos recogidos hemos hecho una "radiografía a lo bestia", como dice mi padre, con una lámpara. Los huevos se veían huecos si no tenían embrión, y opacos, con una zona llena de aire, si había embrión. De pronto, hemos oído a un pollito piar. Hemos empezado a pasarnos el huevo y a ponérnoslo en el oído, y podíamos escuchar un débil "pio, pio" y unos golpecitos en el cascarón. Eso solo puede significar una cosa: el pollito está preparado para salir.

Today, we have removed the eggs from the chickens to let them focus on the chicks and nothing else. We've watched the eggs with a lamp. The eggs were hollow if they had no embryo, and opaque, with an area full of air, if there was an embryo. We thought the chicks were dead, but suddenly we heard a chirping chick, and tapped on the shell. We were all so excited, because that can only mean one thing: the chick is ready to leave.

Aquí os dejo las fotos del maravilloso proceso, un poco sangriento, como todos los partos, y con un final feliz:

Here you have photos of this wonderful process, a bit bloody, just like all births, and with happy ending:




Toni ayuda al pollito a romper el cascarón, con mucho, mucho cuidado.
Toni helps the chick to break the shell, very carefully.


El pollito intenta salir. Lo primero que sale sol las patitas. "Un parto de nalgas" como dicen los expertos.
The chick is trying to get out. Legs come first.


Rosa recoge en sus manos al recién nacido, y con cuidado lo coloca bajo las plumas de mamá gallina. 
Rosa picks up in her hands the newborn, and put it under mother hen's feathers.

viernes, 1 de junio de 2012

Revolución 3D

Todo evoluciona, ¿no es verdad?... Pues ButterCup, también evoluciona ... a 3D  :))) ¡me encanta!